Cuando se sospecha de la existencia de un esguince se debe inmovilizar la articulación afectada, aunque permitiendo cierto movimiento. Además, se pueden administrar fármacos antiinflamatorios y analgésicos para aliviar el dolor, bien orales como ibuprofeno o paracetamol, o bien de uso tópico. Algunos esguinces de grado II y, en general, los de grado III, requieren una intervención quirúrgica para tratar la lesión.
Aspispray Sport es rápido y eficaz en el alivio inmediato del dolor tras sufrir esguinces leves, ya que previene los hematomas y proporciona una agradable sensación y frescor en la zona gracias al efecto del mentol.